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Manuel Jabalera es coordinador y coautor del informe elaborado por la Asociación Nacional de Búsqueda y Salvamento (NASAR) con recomendaciones para los municipios ante la desescalada por el Coronavirus.

Hemos tenido la ocasión de entrevistar a Manuel Jabalera, coordinador y coautor del informe “Recomendaciones municipales de movilidad ante la desescalada por COVID-19” de la Asociación Nacional de Búsqueda y Salvamento. Dicho informe está destinado a los municipios, a fin de que implementen las recomendaciones en materia de movilidad necesarias para mantener la seguridad en la situación actual, marcada por la aparición de una nueva enfermedad, la COVID-19 causada por infección por coronavirus. También está disponible el resumen que hicimos del informe aquí.

Ha resultado una charla muy interesante. Podéis ver un resumen en este vídeo. Queremos destacar varios puntos partiendo de un concepto fundamental que han definido en este estudio:

El espacio seguro recomendado (ESR)

Determina la distancia óptima interpersonal que garantiza la mayor seguridad frente al contagio. Es una medida muy útil para definir el aforo de los espacios públicos y plantear un ordenamiento de los municipios en función de la capacidad de los diferentes espacios. El cálculo se ha hecho con margen suficiente para ser seguro en casi cualquier situación. Pese a que hay condicionantes secundarios, como el uso de mascarillas, es esencial mantener las distancias recomendadas para prevenir los contagios.

En función de la actividad las necesidades de espacio pueden ser muy diferentes: por ejemplo, en el caso de los ciclistas se recomienda una distancia lateral de al menos dos metros y una distancia longitudinal de unos 20 metros. Esto es algo que el propio doctor Fernando Simón citó en su comparecencia del pasado 28 de abril, aunque sin especificar claramente ni la distancia concreta ni el tipo de actividad deportiva. De este comentario se hizo eco la agencia de noticias Europa Press en su cuenta de Twitter.

Necesario apoyo por parte de las administraciones públicas

Aunque algunos ayuntamientos han mostrado gran interés en estas medidas y otros, como el de Guadix, han comenzado a implementarlas, Manuel insiste en la importancia del apoyo de las administraciones. Es indispensable su compromiso con la agilidad e inmediatez en la aplicación de estas recomendaciones para que lleguen al mayor número de ciudadanos posible. Ha de hacerse campaña activa en favor de mantener las distancias de seguridad recomendadas tanto caminando como en bicicleta.

Distribución más justa del espacio urbano

Preguntamos a Manuel sobre las iniciativas consistentes en crear infraestructuras temporales para dotar a los municipios de mayores espacios peatonales y de movilidad ciclista. Muy acertadamente nos indica que el coste de implementar nuevas infraestructuras es mayor que la reordenación del espacio disponible a favor de los peatones. Estos son el colectivo más castigado en el reparto del espacio urbano.

La fluidez del tráfico debe pasar a un segundo plano frente a la seguridad sanitaria de la población. Crear infraestructuras nuevas, por sencillas que sean, supone un desembolso nada despreciable frente al aprovechamiento óptimo de las ya existentes. No hace mucho conocimos el coste de ejecución previsto para las infraestructuras ciclistas temporales en París: 50000,00 € / Km.

Pierre Serne: “En Francia hay un consenso para crear infraestructuras ciclistas temporales”

En bicicleta debe mantenerse una distancia mayor que caminando

Nos interesamos especialmente por su visión de la movilidad ciclista en las ciudades. Siguiendo el concepto básico de ESR (Espacio Seguro Recomendado), nos comenta que, por las propias características del desplazamiento, en bicicleta es necesario mantener una distancia mayor que caminando. Es decir, aunque es un vehículo muy seguro, en cuanto a distancia de seguridad con otras personas sólo cumple si se evitan las infraestructuras ciclistas que por diseño normalizado impiden las distancias adecuadas: carriles-bici bidireccionales, aceras-bici, carriles-bici unidireccionales con anchos e intersecciones de calidad insuficiente, etc.

Además, hay que tener en cuenta que el espacio de los peatones es más importante que nunca. Los ciclistas debemos respetarlo aún más de lo habitual debido a las circunstancias actuales.

Por ello, continúa Manuel, la posición más segura para circular en bicicleta es el centro del carril de la calzada. Los adelantamientos entre ciclistas deberán ser igual de respetuosos con la recomendación: habrá que cambiar completamente de carril para adelantar a otro pedaleante.

Con respecto a este último comentario, resulta pertinente recordar la Ordenanza de Movilidad Sostenible de Madrid. Esta permite a los ciclistas circular por cualquier carril de la calzada en función del trayecto del ciclista o las necesidades del tráfico.

 

 

 

 

 

 

 

 

El cambio en la movilidad ya se ha iniciado

Nos interesa la visión del coautor de este estudio de cara al futuro más inmediato, la nueva situación tras la pandemia del coronavirus. Manuel afirma que debemos asumir el cambio que ya se ha iniciado en la forma de movernos en las ciudades, debiéndose potenciar claramente el uso de medios de transporte sostenibles. Además, el refuerzo del transporte público debe ser prioritario para ofrecer frecuencias y un nivel de servicio acorde con la nueva realidad. Esto nos parece especialmente clave en grandes ciudades como Madrid, donde gran parte del tráfico que atraviesa la ciudad o entra en el municipio proviene de otras zonas de la Comunidad Autónoma. Sin un refuerzo del transporte colectivo muchos de estos viajes pueden pasarse al automóvil. Facilitar las conexiones para bicicletas o VMP también debería entrar en las prioridades de la administración.

Aún no se descarta riesgo de rebrote por el coronavirus

Aunque no es deseable en absoluto, no podemos obviar el riesgo de un rebrote de la actual infección o la posibilidad de que nos veamos en situación similar en el futuro, nos recuerda Manuel. De ahí la importancia de herramientas como las desarrolladas por su equipo, que permiten un monitoreo en tiempo real de los espacios públicos o prever posibles aglomeraciones en las calles. Deberían desarrollarse de manera generalizada como medidas y protocolo de prevención en caso de que se haga necesario adoptar precauciones extras.

La herramienta es accesible a través de este enlace.

Es imprescindible la implicación de toda la sociedad

Por último, nos insiste Manuel, es imprescindible que toda la sociedad se implique en el cambio . Es preciso para replantear la movilidad de las ciudades sin que esto signifique un aumento inasumible del coche con sus problemas añadidos: abuso en la ocupación del espacio, contaminación atmosférica (en los vehículos de combustión), contaminación acústica, emisión de partículas, etc. Tanto administraciones como empresas deben tener un papel más activo a la hora de fomentar una movilidad más limpia, mediante la elaboración y cumplimiento de planes que aumenten los modos más sostenibles. No podemos estar más de acuerdo con esta conclusión.